5 Mitos sobre beber agua

¿Cuáles son ciertos y cuáles son falsos?

Beber agua regularmente es uno de los hábitos más saludables que puedes adoptar. Sin embargo, muchos mal entendidos oscilan alrededor de esta práctica y estamos listos para desmentirlos.

“Puedo tomar todo el agua del mundo, no pasa nada porque es saludable e inofensiva”. Falso. Los riñones tienen la capacidad de procesar entre 0.7 y 1 litro de agua por hora.

Al beber agua descontroladamente podríamos estar arriesgando el funcionamiento apropiado de uno de nuestros órganos más vitales. Aprende a escuchar a tu cuerpo, él sabrá avisarte cuando necesites agua.

Los expertos aconsejan tomar por lo menos dos litros de agua al día, pero esta recomendación se ha mal interpretado. Según un estudio revelado en Australian and New Zealand Journal of Public Health (Revista de Salud Pública de Australia y Nueva Zelanda), se tiende a pensar que el cumplimiento de este consejo debe llevarse a cabo ingiriendo ocho vasos de agua y no es así.

En la cuenta diaria de nuestros líquidos también tiene que considerarse cualquier otro tipo de bebida que contenga agua, como el café, jugo o té. Incluso algunas frutas, legumbres y lácteos.

¿Piensas que beber agua te hará aumentar un par de kilos? Incorrecto. Este esencial líquido es extraño a las calorías por lo que es imposible que engorde cuando se toma de manera individual. Ingiere agua cada cierto tiempo sin miedo.

Quizá la razón por la que te duele la cabeza, sientes cansancio o hasta “tengas hambre”, sea por mera sed.

“Ingerir agua de más prevendrá la deshidratación”. En lo absoluto. Según Aaron E. Carrol, autor del libro Mitos Médicos, “el cuerpo humano está perfectamente equipado para indicarnos que debemos beber agua mucho antes de deshidratarnos”.

Nuestros órganos nos agradecerán cuando calmemos su sed proveyendo agua, pero tomarla porque sí, cuando sea y se nos ocurra, sólo someterá a nuestro cuerpo a trabajar para convertirla en orine.

¿Existen complicaciones serias debido al exceso de agua en nuestro organismo? Completamente cierto. Un grupo de científicos australianos, de la Universidad de Monash, confirmó que el cerebro activa los “procesos de inhibición de ingesta” tras el consumo desmedido de agua.

Acción que puede llevarnos a padecer desde náuseas hasta hiponatremia, un trastorno provocado por la falta de sodio en la sangre.