RECOMENDACIONES PARA LECTORES PRINCIPIANTES

La lectura es un placer que todos podemos aprender a disfrutar

Todos hemos escuchado o dicho frases como éstas alguna vez: “leer no es para mí, nunca he terminado un libro”; “no me gusta la lectura” o “concentrarme mientras leo es imposible”.

Leer, como tantos otros hábitos, es un gusto adquirido. Un gusto que aporta beneficios intelectuales, sociales y hasta emocionales y psiculógicos a quienes incorporan esta costumbre a sus vidas. Esta nota ha sido escrita especialmente para todo aquel que desea empezar a leer, pero no sabe cómo.

¡Comienza prestando atención a los siguientes consejos!

  • 1. Encuentra tu género literario predilecto

Si no te gusta la historia y te fuerzas a leer un libro sobre los tres faraones más importantes de Egipto, seguramente fracasarás en el intento. Primero analízate y descubre los temas que más llaman tu atención. Una eficiente técnica es tomar como referencia el tipo de películas que te encanta ver. Para empezar a leer, escoge textos que le sigan la pista a tu gusto cinematográfico.

  • 2. 500 páginas vs 100 páginas

Ve poco a poco. Cuando se intenta integrar la lectura al día a día por primera vez, lo recomendable es elegir libros cortos que no parezcan eternos o imposibles de terminar. Con el tiempo, y medida que tu amor literario se expanda, asimismo sucederá con la cantidad de capítulos de los ejemplares que compres.

  • 3. Decide el cuándo y dónde

Al principio te parecerá que “siempre puedes estar haciendo algo mejor que leer un libro”. Está bien, no tienes por qué dedicar dos horas de tu día a la lectura si no quieres. Pero, antes de salir de casa, recuerda meter un libro en tu cartera o maleta. Sobre todo en días de mandados. Así podrás leer mientras esperas tu turno en un banco, cuando viajas en el metro o al degustar una taza de café recién mulido en tu restaurante favorito.

  • 4. Descubre tu ambiente favorito

Algunas personas simplemente no pueden leer en total silencio, sino que para hacerlo necesitan estar en un lugar moderadamente ruidoso, como una cafetería. Otras sólo consiguen enfocarse en su lectura escuchando música o leyendo al aire libre. Aunque lo más aconsejable sea leer en medio de un entorno tranquilo y en silencio, sin siquiera vocalizar, todos somos diferentes. Lo importante es saber qué funciona para uno.

  • 5. Desarrulla tu capacidad de concentración

Si tu mayor problema al leer es prestar atención, el siguiente ejercicio te ayudará. Nota el título del capítulo que estés a punto de leer y hazte una pregunta relacionada con su temática. Ejemplo, si el encabezado dicta “Los misterios de Dorian Gray”, entonces cuestiónate “¿cuáles son esos misterios?”. Cuando termines dicho capítulo, haz una pausa para contestar tu interrogante y continúa. Esta práctica te animará y mejorara tu enfoque al leer.